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lunes, 28 de abril de 2008

Chemataja nº2: La gran reconciliación

Ante la ausencia de nuestro pequeño gran capitán, heme aquí una noche más, intentando narrar algo de lo que no me acuerdo. Porque si, es mosqueante, cada noche me acuerdo de menos y menos cosas. A veces sospecho que el capi me ha transmitido, en algún momento perdido de la noche, algún tipo de enfermedad venérea de efectos amnésicos.


Y como él no estaba, me tomaré la libertad de llamaros escoria en su lugar. Para que no perdáis la costumbre del trato humillante que en este blog solemos transmitir. Así que, sin más dilación, Chemataja nº2: La gran reconciliación.

La noche empezó para mi tarde. Y como soy un extremista, ya que soy impuntual, pues con dos cojones, aparezco a la una en el humor. Si, a la una en el humor, y a la una y cuarto en el quiosquito, porque ese pequeño paseo me tomó, como todo, mucho tiempo (tardón en todo). El primero que encontré fue a Carlos. Es sospechoso que aún yendo sobrio no me acuerdo de lo que dijo, por lo que lo achacaré a que mi memoria es selectiva, y seguramente no era interesante. Después, me encontré a mi amigo de la foto que se mueve en el tuenti que tanto odiaba antes de conocer, y con el que mantuve una animada conversación sobre la foto de Beckam (y no, aunque haya dicho lo contrario, no me arrepiento de poner lo que puse). Y de repente, uno de los grandes acontecimientos de la noche. Me encontré a Bea. Y diréis, bueno, la chica es guapa y tal, pero la ves con bastante asiduidad, acontecimeinto? Siiiiiii!!! Porque... iba sobria!!! (de lo que se disculpó bastante).

Cuando ya pensaba que me iba a entrar el delirium tremens ahí mismo, y que acabaría en el hospital, nada más ver a los integrantes del comando inicial de hoy, en lugar de recibirme con un abrazo, me recibieron con una copa ya servida! Con hielos y todo!!! Dios mío, creo que pocas veces me he sentido tan apreciado (aunque la verdad es que tuvieron tiempo de pensar y preparar el detalle de cojones).

Como en toda chemataja tiene que haber una lista, y en esta no tengo otro motivo para hacerla, pasaré a enumerar a los integrantes del corrito:

1.EL EIGO! O mejor dicho, EL EIGO, neno! (Si, ese hombre que es como la enciclopedia británica, que todo el mundo le conoce pero nadie la ha leído, frase míaaaa, jajaja)
2.Tic-tac: El tío que puede que mañana no esté ahí. El hombre que no espera, chica. Ahora está, mañana se habrá ido.
3.Gerard: El señor de la noche. El master and commander de la fiesta. La camiseta más ceñida del universo después de la de River.
4.Kimmi: El puto niño autista.

Después de seguir la inspirada táctica de alternar copa de whiskie con copa de ron, made in gerard, los recuerdos comienzan a tornarse confusos. Pero mucho. Y ya desde el principio, y sin absentas ni pollas. Me empiezo a preocupar de verdad. Pero sé que comenzamos la elaboración de las fabu losas estrategias para la única mujer que acojona en este mundo, porque es la única a la que no le das mil vueltas intelectualmente hablando (mujeres lectoras, comprended que estos son todos desvaríos de un grupo borrachos, somos plenamente conscientes de que no le damos dos vueltas intelectualmente ni a un perro lobotomizado, y además estamos orgullosos de ello), que te puede cortar una frase y destruirte. El plan urdido entre Gerard y yo quedó en... vaya, es lo malo de no planificar, segunda lista de la noche:
1.Hablar muy rápido para confundirla.
2.Realizar gestos distrayentes con las manos, para que no pueda pensar.
3.Alternar la conversación entre nosotros mientras cogemos aire, para que ella no pueda cortarnos.
4.Utilizar mensajes subliminales en la conversación, es decir, mientras nosotros no paramos de hablar, un tercero diría en bajito pero que se oyese: Quieres trincar conmigo? Me gustas. Etc.


Después de eso, uno de los dos obtendría un diploma muy bonito para colgar en casa bien al ladito del título. Porque hay estatus ahí. Pero bueno... mientras Gerard y yo aún estábamos riendo, y EL EIGO neno y tic-tac estaban conspirando para matarme, aparecieron Prieto (nadie sabe donde fue, pero mirad la cara que tiene en la foto del tuenti, porque para mi que no le fue bien) y Carlos. Carlos empezó a desvariar, con el tema de que simpatizaba con los neonazis pero de colegueo, algo que a Prieto le pareció claramente indignante (aunque no se le notaba mucho, pero cuando le conoces empiezas a aprender a distinguir entre esos pequeños matices, una ceja que se levanta y tal). Yo me solidaricé con Car, porque me cae bien y nunca tiene razón, así que dije que leía a Nichi y que Nichi es Dios, porque lo mató, y decía eso de el ser es voluntad de poder. Qué grande frase.

De un modo u otro el alcohol se acabó. No nos dolió mucho porque era del barato y ya no podíamos sentir nada, en nuestro estado. Así que fuimos al Bar Bas, aunque yo no llegué a flanquear la puerta. Por allí aparecieron Ote, Xosiño, sus respectivos folles (el del primero es su novia), y otro pavo que no hablaba, y creo que no tenía nombre.

(PARTE SUPRIMIDA. CON MIS DISCULPAS)

Veinte bromas más tarde (laguna) estaba en el portalito con Xosiño hablando con las Lucías. Todo era paz y tranquilidad, salvo porque el portalito estaba lleno de negros. Si, como latin-kings de esos (askarosoooos), pero con jersey y camisa. Y resultó que, como no podía ser de otro modo, y a pesar de ser pijines ellos, empezaron a hostias. Yo repetí la tradición de jugar a la Sony (no te olvidamos, fea) Play Station en vivo (Fight! Fight! Fight! X-CUADRADO, X_CUADRADO-CÍRCULO!!!). El mío era el negro de pelo largo, con el que me cargué el retrovisor de un coche a patadas sólo para sentir el poder del mando, y se lo tiré al otro negro (nadie sospechará nunca que estuve involucrado, juajuajuajuajua!). La pelea no terminó por intercesión de la madera (que como es madera no se mueve), sino porque una chica morena que cumplía años se metió en el puto medio, les pegó una hostia a cada uno y les mandó para su casa (si, y esa chica me amenaza, así que VIERNES BOSQUE!!!).

Después de tal espectáculo de violencia, enfilamos hacia el Orzán. Ote, que huele las peleas desde un kilómetro de distancia, apareció por ahí corriendo. Y aquí comienzan mis dos grandes lagunas de la noche, las llamaremos (y tercera lista de la chemataja, me estoy luciendo):
1.Las Vegas
2.Grietax

A la salida de la segunda laguna, vi a Leticia (L para los amigos). Me emocioné bastante, y pensé que era un momento trascendental de la noche. Así que me enganché a ella, y la seguí hasta el Wish, que estaba cerrado, donde la perdí. No recuerdo qué le dije, pero según ella estaba gracioso, así que no pudo ser tan malo (o quizás si).

Me reencontré con Gerard y enfilamos el ya clásico camino, con la compañía de Prieto. La conversación giraba en torno a varios temas fundamentales. Las mujeres morenas, las mujeres rubias, las rubias que no son mujeres, las mujeres que están y las que vendrán, las mujeres que no sabes de donde vienen y las que no quieres saberlo, las que se venden y las que nunca estarán en venta... ya sabéis.

Al llegar a la puerta del Playa por primera vez acusé el gran handycap que tenía yo esa noche. No, no era un problema de alcoholismo, eso no es un problema, es una bendición. Es que se me había caído la cartera en el coche (aunque yo sospechaba que el otro negro me la había robado). Así que para entrar en el Playa hubo que recurrir a Prieto. Pero Prieto sólo tenía cinco euros para repartir. Y Gerard tenía también cinco euros. Cinco + cinco diez entre dos cinco (bueno, era obvio, pero os ayudo porque sé que el alcohol os habrá afectado la capacidad de cálculo, y si, por el culo te la hinco!): No llegaba. Así que empleamos todos nuestros recursos para intentar convencerlo de que nos lo diese. Se resumen en lo siguiente:

Yo: -Dámelo a miiiiiii...
Gerard: -No, dámelo a miiiiii...
Yo: -No, dámelo a miiiiii...
Gerard: -No, dámelo a miiiiii...
Yo: -No, dámelo a miiiiii...
Gerard: -No, dámelo a miiiiii...
Yo: -No, dámelo a miiiiii...
Gerard: -No, dámelo a miiiiii...
Yo: -No, dámelo a miiiiii...
Gerard: -No, dámelo a miiiiii...
Yo: -No, dámelo a miiiiii...
Gerard: -No, dámelo a miiiiii...
Yo: -No, dámelo a miiiiii...

Etc.

Al final Gerard fue a atracar a su hermana y pudimos entrar todos. En el Playa seguro que pasaron un montón de cosas espectaculares y divertidas. Pero como no tengo (aún) el puto don de la ubicuidad, pues no voy a contarlas (habría que escribir una gerardtaja, una otetaja, una prietotaja, etc.). Yo, básicamente me dediqué a dar vueltas. Buscando mujeres. Como iba tan ciego no vi ninguna (aunque debía de haberlas). En mi interminable periplo me encontré con Borjita (ahora nos saludamos casi como una obligación), Mendes (el futbolista de Ponferrada, muy majo siempre), y si, again, con el rubio barbie. De nuevo le abracé, pero esta vez lo levanté en el aire y meneándolo cual osito de peluche le dije:

TE QUIEROOOO, TÍOOOOOO!!! (Momento emotivo de la noche número 2, en el que el pavo debió de flipar más aún, sólo me faltó entrarle)

Ya exhausto, me reencontré con el grupo, que estaba donde siempre, detrás de los altavoces de la derecha, o más bien detrás del mítico grupito que todos conocemos. Gerard hablaba animadamente con Iribarren, que no hablaba y tampoco estaba animado. Yo, que andaba más perdido que McGuiver en un mundo sin imperdibles, le pedí a Rego que me llamase al rubio.

-A la rubia?!
-No, hombre, no te preocupes que sé que andáis enrollados, al rubio que está justo detrás mirándole el culo con cara de salido.
-Ah, jajajajaja

En algún momento de entre todos estos importantes acontecimientos se rumorea que le entré a Fany. Pero como no me acuerdo, y existen varias versiones sobre el mismo hecho, quedará como una leyenda, vale? De esas cosas que quizás pasaron, pero que en realidad no pasaron. Aunque se habla de ellas. Y nadie sabe por qué.

Llegó el triste momento de salir del Playa, ese en el que encienden las luces, y uno piensa: Ah, coño, luz, qué raro, luz? Por qué hay luz? No lo entiendo. Luego te lo aclaran por megafonía y te piras. A la salida, me encontré con la ilustre cumpleañera separa peleas. Con la mejor de las intenciones me tiré de rodillas delante de ella, para agradar y todo eso, pero el azar me hizo caer sobre su pie (o quizás lo hice a posta, nunca me entenderé cuando estoy borracho, pienso a otro nivel). Después me puse su bolso, nos hicimos unas fotos, y todo quedó más o menos bien. Pero yo quería más.

Más fiesta, quiero decir. Así que, y de nuevo volví a notar la ausencia de la cartera en mi bolsillo, tuve que acompañar a Gerard hasta su puta casa y volver hasta el puto Gado con el pase VIP. Entonces descubrí que era un pase especial. Como esos de las autopistas que levantan la barrera automáticamente al pasar, porque por mucho que busqué al enano azul para fardar de tarjetita, nadie me dijo nada y ya estaba dentro (sí, soy un crack, me colé en el Gado, y si, menuda puta mierda de paseo inútil hasta casa de Gerard!). Todas estas aventuras para subir y bajar las escaleras cinco veces, la última de las cuales me caí. Tomé esto último como una clara señal de que era hora de pirarse de ahí.

De camino a casa el destino me juntó con dos tipos, que aunque majos, eran un poco raros. Eran así rubios de ojos azules (así que en condiciones normales me caerán mal fijo). Y no paraban de repetir la palabra Kabush! Es decir

-Me voy a follar a tu novia. Kabush!
-Ya, todas las que te follas ya han pasado por la piedra conmigo, Kabush!
-Kabush!
-Etc.

Gollum' style. Diré que me cayeron bien porque me dieron un euro para el autobús, lo que literalmente me salvó la vida. Llegué a casa sin más complicaciones. Eran las 10 de la mañana. Me eché en la cama y mientras los recuerdos de la noche escapaban por la ventana, me dormí. Adoro el sueño etílico, es como un sueño sin sueños, como una pérdida de la consciencia absoluta. Una vez pensé que morir debía ser como eso, y desde entonces no le temo a la muerte. Sólo espero que me invite a unas copas antes de llevarme con ella. Y que sean de los 100 gaiteiros dorados.

Y eso fue todo. Un abrazo (porque a diferencia del otro tipejo, si, ese del nick militarizado, yo sé que no sois gentuza, sólo un poco pringaos, pero no gentuza). Hasta la siguiente chemataja!

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domingo, 13 de abril de 2008

Chemataja nº1: Un nuevo estilo.

Bueno, extraña mañana, gentuza lectora (joer, qué gusto le voy a coger a esto).

Sois todos unos putos inútiles asquerosos (bueno, ya paro, que todavía no soy capitán). Hoy comienza mi aportación a este rincón (muy arrinconado) de internet, y además de suplir la ya muy deteriorada memoria del Capitán, aportaré un poco de frescura con un nuevo estilo, que me sobra bastante. Así que allá vamos, sin más dilación, chemataja n.1, Un nuevo estilo.

Llegué tarde, no por nada, sino porque yo siempre llego tarde. Tampoco mucho, la mayoría de la gente estaba fuera. Un vistazo rápido me ayudó a entender que allí, mezclados entre los que tenían entradas, estaba todo el público habitual de ese antro llamado pirámide. Eso y la visión fugaz de unos viejos conocidos hizo que la tensión se adueñase de mi espalda y de mis brazos. Saqué una truja. Miré a Oscar, y tras una parodia de entrada VIP bastante currada, ya estaba dentro.

Dos copas me bastaron para entender que toda la tensión y malestar que descansaban sobre mi pecho(las cosas que nos importan nos golpean ahí) se diluirían poco a poco en ese nenuco con colorante marca GADED, y que al fin y al cabo, iba a pasármelo bien. Así que me solté. Miré a Gerard, miré a Cesar y... (no Sony, no es lo que estás pensando), SESIÓN DE BAILE FREESTYLE!!! En ese momento me lo estaba pasando bastante bien, todo mi cuerpo se movía sin ningún tipo de sentido, y la peña nos miraba raro, pero daba igual. Mientras yo me dejaba arrastrar por mis convulsiones musicales, el Capi se puso a hacer el baile de la mayonesa, que combinado con el extraño aspecto que le daba la luz fosforescente era bastante cómico. Pero sin duda, el vencedor fue Gerard, que inventó tres bailes:
1.El brikindans (si, ya sé que estáis pensando en el chiki chiki, pero es pura casualidad): Consiste en dar saltitos de derecha a izquierda mientras pones cara de autosuficiencia y cruzas de vez en cuando una pierna sobre la otra.
2.El yatodije: Consistente en levantar la mano derecha con el dedo índice estirado, moviéndola como diciendo ya te lo dije pero muy rápido, mientras das vueltas en círculos.
3.El boiescaut: El más sencillo. Poner una grandísima sonrisa en la cara y dar saltitos como si fueses un dibujo animado yendo por el bosque.

Después de estar bailando un rato en círculo con nuestros respectivos estilos y hacernos unas cuantas fotos, llegó la hora de ir a por otra copa. Y cuando volvimos, cuestión de dos minutos porque nos servía Pablito, nos dimos cuenta de que todo el mundo estaba esperando a que nos pirásemos para tomar la pista. Por lo que parece, nuestros bailes acojonan, o Gerard y el Capi son muy feos, no sé. Recordé cierta conversación, y en un arrebato grité, vamos al centro de la pistaaa!!! Y en el centro se estaba peor.

Las copas seguían subiendo y bajando y los recuerdos se empiezan a tornar confusos. El calor se hacía insoportable. Estuvimos hablando varias veces con con nuestros amigos los porteros. Y después, un tipo espigado me preguntó si me gustaba su amiga. Como el nivel de alcohol en mi sangre era bastante alto ya, me lo tomé como una amenaza y decidí ponerle mirada hipermegachunga, así que el pavo se asustó un poco (porque acojono bastante), y me aclaró que sólo preguntaba si me gustaba. Dije si antes de mirarla. Era la cría a la que había acusado de tener 16 años en la puerta. No era muy guapa, y pronto me di cuenta de que además de una voz desagradable tampoco era muy inteligente. Me estaba poniendo nervioso, me recordaba a Baroque. Mientras me escribía su messenger (por si alguien lo quiera es amy_farfallina@hotmail.com) y pensaba como deshacerme de ella se me acabó el alcohol, excusa perfecta para desaparecer.

Salí fuera. Vi a Bea llorar. Así que algún hijo de puta anda suelto por el mundo. Pero bueno, eso es otra historia. Los recuerdos se van tornando escasos. Recuerdo que Cesar me intentó vender a las chicas de su clase, la rubia sin tetas me rechazó de frente(lo que me la sopla bastante, paso de rubias), aunque una morena bastante maja tampoco dijo que no. Laguna. El Capitán y yo estuvimos jugando con un limón, y también simulando que nos dábamos por culo. Alguno puso sonrisita de querer unirse, así que paramos enseguida. Más lagunas. Mi último recuerdo coherente es que intenté hacer un striptease, parte de un plan urdido por el Capitán cuyo fin nunca entendí. Cuando me estaba desabotonando los pantalones, Gus, que aunque bebió como el que más cobraba por hacer de portero, me largó con la excusa de que podía poner cachondo al personal a esas horas. Así que me resigné y me puse el cinto de nuevo.

Última vez en la barra. Pedimos cuatro copas, el tipo de GADED no se dio cuenta de que estaba hablando con el gran capitán 100 pipers, y como resultado me llevé 4 de ron para mi solo. Entonces llegó el momento de la verdad, improvisación de tarima sobre los altavoces! Yo subí, tras varias caídas, con ayuda de Cesar, que lo intentó después por si mismo... cogió carrera, puso cara de estreñido y... HOSTIAZO MONUMENTAL. Realmente espectacular. Se tragó los altavoces, aunque no lo recordará nunca... pobre hombre, tantas experiencias, y tan tan tan pocos recuerdos. Después hubo más fotos, y el plan era esperar a staf del local para irnos de fiesta, pero Carlos apareció bastante enajenado.

Lo siguiente que recuerdo es ir hacia el orzán con un tipo llamado Pablo, y con Carlos persiguiendo al grupo de chicas de su clase dando saltitos como una colegiala. Pablo y yo comentamos acertadamente que esa técnica no era la mejor. Cuando pasaron de él, Carlos decidió que era hora de hablar de política. Así que, ni corto ni perezoso, se puso a cantar un cara al sol, acompañado de su móvil, y con la palma derecha bien alta. Gracias al Che el móvil cayó al suelo y se desmontó. Se lo arreglé, porque tengo un corazón enorme, no me cabe en el pecho. Y apareció Cesar, buscando a Gerard, que estaba ilocalizable porque el propio Cesar tenía su móvil en la mano. Y nadie sabía porqué. Y todavía sigue sin saberse.

De alguna forma llegamos al Tandem, y en la puerta, coño! Ahora recuerdo! Apareció Gerard comiendo unos chaskies y un bocata de bacon!!! También estaban Agustín, Oscar, River, coño estuvimos todos en ese momento! Que reencuentro tan bonito! Fui a buscar a Bea, que al parecer nunca había pisado el Playa desde que tenía 16 años y enfilamos el ya mítico camino. Ninguno de los demás entró en el Playa, pero eso, eso ya es otra historia...

Cesar marikita!

De camino a casa pensé mucho. Quizás a la hora del alba, cuando el alcohol baja y los colores de las calles se tornan melancolía, cuando los pensamientos fluyen más claros y descontrolados. Entonces miras al cielo y entiendes que siempre está ahí. Y que tú sólo eres una parte muy pequeña de un todo. Como si los sentimientos vagasen por el mundo y tu recogieses tu parte con el corazón, echases fuera tu ración de lágrimas y de risas, y el viento se los volviese a llevar hacia otros corazones. Y eso te da una ligera pero inmensa sensación de paz. Y sabes que no hay nada de que preocuparse. Que aún te quedan muchas lágrimas y risas. Que aún nos queda a todos mucho que sentir.

Ya os dije que quería aportar algo nuevo. No sé si lo he conseguido. Comentarios, por favor.


Notas del editor:
1-Usease, el Capitan, es decir: yo.
2-Chema es marikita.
3-No tengo por costumbre dedicarme al trafico de mujeres, pero Chemita quería hembra...PICARÓN!!
4-¡Las Chematajas son una mierda comparadas con las magníficas Cronotajas! Pero como las comparaciones son odiosas, hay que reconocer que el Notas ha hecho un gran trabajo.
5-A leer la Cronotaja Nº11 + 12 - We Own the Night, gentuza!!
6-Gentuza es mi palabro, Chema. Vuelve a usarla y sufrirás.

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